UN ARCO IRIS
La vida es como un arco iris, cada día tiene un color diferente. A veces somos nosotros los que elegimos el color, otras veces, es el color el que nos elige. Siempre habrá gente a la que no le gustemos. Entonces brillemos. Y sonriamos, especialmente a ellos. Para que entiendan que la molestia que sienten es solo su problema. Al final, la belleza de nuestra existencia no radica en tener siempre un cielo despejado, sino en la capacidad de ser nuestros propios artistas. No importa si hoy el tono es gris o si la tormenta parece eterna; mañana el sol volverá a brillar y tendremos en nuestras manos una paleta nueva de colores. La vida es, después de todo, nuestro propio arcoiris: no somos simples espectadores de sus matices, sino quienes elegimos la intensidad de su brillo y la fuerza de su alegría. Cambia el día, cambia el color, pero la decisión de brillar siempre será nuestra. Que la alegría sea siempre nuestro color favorito. Seamos sabios, a la hora de elegir nues...